..Apresurado, agarro su chaqueta y su paraguas dando brincos desde la cocina a la sala.

Cuando se le hacia tarde para salir, Smith hacia cierto ruido con su ocico. Esa mañana, muy temprano para decir que extraña, Henry oyo a lo lejos el ruido que su mascota hizo cuando el atraveso el umbral de la puerta.

El bus de la linea Kevin Coust que reposaba cada mañana esperando pasajeros,  entre las 8.25 y las 8.32, ya no estaba alli…

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Procesos de sueño incompletos

Los sueños nos transportan a lugares tan recónditos de la mente, que casi siempre, me asusto de solo rememorar que fue lo que sucedió en mis procesos mentales dormida.

La mayoría de las veces, cuando me despierto, la realidad me pega de tal manera, que se me dificulta delimitar una línea real para lo que sucedió dentro de mi proceso onírico. Me siento aturdida, incompleta, irreal. Me abruma la sensación de que todo eso solo pasó en mi cabeza y que lo que me rodea es otra cosa.

Esto normalmente me ocurre después de despertar de mis propias pesadillas, en las que mayormente me encuentro de frente con situaciones que van en contra de mi vida. Accidentes, gente que decide por mí, sangre, pistolas, cuchillos, ladrones, sufrimiento.  Sueños manifestados en un dormir pesado, profundo, reparador.

Es cotidiano que mis malestares se manifiesten en mis procesos de sueño, que hagan una gran vía de escape cuando decido descansar. Siempre estas tormentas, se sienten en carne propia, como si en vez de estar acostada plácidamente en mi cama con Maddie abrazada, estuviera en la calle, evitando que me choque un auto repleto de ladrones que venían de sus hazañas y que tenga que pagar el precio con mi vida, cuando bajan de un auto estallado, me increpan y mi cuerpo es el que recibe las cuchilladas.

Es extraño y exagerado pensar que son solo procesos sin ninguna conexión. Casos aislados que decidimos narrar porque sí. Y esto, es  algo que me consume bastante energía, una vez despierta, desde que lo descubrí.

Soñar para interpretar nuestro inconsciente, soñar para saber qué nos pasa de verdad.

Es complicado delimitar que la vida y la muerte juegan en mí un papel tan protagonista. Es sentir por todos lados que algo anda mal, sin saber de verdad como llegar a la solución de estos malestares tan íntimos.

Por mi parte, decido siempre seguir soñando, por más de que me atormente la vida despertarme muy confundida después de haber muerto cuatro o cinco veces en mis propias pesadillas.

Brisa

La brisa de la tarde, acompañada del sonido de los pájaros despidiendo un nuevo día.

Son como canciones camufladas en lo cotidiano, oculto en lo más oscuro de la naturaleza.

Como es habitual, dedico mis momentos a contemplar, cada particularidad de lo horriblemente precioso que nos rodea, un marco implícito para nuestro respirar.

Las costumbres se tornan viejas, los hábitos se deshacen en momentos, donde nada parece ser “normal”.

Suburbios, escases. Lamentos pasajeros que son llevados a ningún lado por la corriente, en el viento.

Ojala estuvieras acá, para mirar conmigo, para sentir los olores que mi nariz capta, para almacenar en discos rígidos intangibles, la información que mi mente se encarga de procesar.

Los días pasajeros, relatos conocidos, experiencias agotadas. Son cortinas de humo, para bloquear los sentimientos de angustias, por lo que no está, por lo que nunca estará, y por lo que podría estar.

Quizás sea platónica, quizás me dedique a dedicar, pero lo más absurdo es negar a uno mismo el origen de sus pensamientos. Investigaciones corrientes, continuas, pasajeras, pero permanentes.

Cuestionando mis principios, realizo mis acciones. Poniendome en tela de juicio a mí misma, y sobre todo al que dirán. Pasos firmes, de elefantes, cortos, pero eternos.

Más de una vez, las cosas se presentan de manera confusa, y soy tan débil como la más frágil flor; todos por más de que lo neguemos, necesitamos un tutor, una persona que haya estado ahí para impregnarnos de sus percepciones, para dejarnos más atentos que nunca a lo que nos rodea.

¿Qué pasaría si nuestro propio tutor somos nosotros mismos?

El tiempo es tan relativo, como fugaz. Las horas nos sobran, pero los minutos no nos alcanzan. Quiero estar acá, también deseo estar allá. Quiero ser todo lo que no puedo, y soy lo que más desprecio moldeado en mis entrañas.

No se trata de una imagen ficticia, la que proyectamos en el otro cuando le contamos cuentos eternos de nuestro devenir; va al punto ciego de nuestro cerebro, el que se activa “normalmente” todas las noches cuando nos vamos a dormir. Yo, conmigo misma. Y sin nada de los demás.

Ropa que intenta camuflarme, viseras que tapan mi mirada para que nadie me mire jamás.

Todo lo que me perturba, me retumba; y cada sonido me envuelve en mi particularidad. ¿Por qué a vos no te molesta lo que a mí me hace enfadar?

Quiero tanto que estés acá, que me olvido de pensarte. Y cuando, como un huracán en mi memoria, tu imagen se hace presente, intento recordar cada detalle de tu ser, para que me enseñes a vivir, para que me guíes en la tormenta. Pero, ¿de qué me sirve imaginar algo que nunca pasara? Pilares mentales para llegar a la nada.

DCIM101GOPROG0787600.

Con el poder de desfragmentar las respuestas,
hasta convertirlas en polvo escondido
debajo de cualquier alfombra ordinaria
camino obnubilada, acompañada de un manto sin color

El caos presentado como el todo,
los sonidos de mi mente delatando a mi corazon.
Ojos que miran confundidos, agotados de las impresiones;
almas que deambulan, buscando donde descansar

Como el ocaso, se presenta lo ordinario
anaranjado, atolondrado
¿como podes salir si nunca supiste entrar?

Donde queden mis lamentos, ahi estará la razón
y como un sin fin de pajaros que vuelan libres
hago desuso de lo que quedo

¿En que planeta habitan los seres perfectos de mi mente?

Simios en la ciudad

Se nos otorgo el lenguaje, se nos dieron signos para expresarnos.

Nos creímos el cuento, nos quedamos callados.

Perdidos en la jungla, un gran laberinto en nuestra mente.

Lo incapaz, se presenta, en base a la capacidad. ¿Incapaz o incapacitado?

Somos monos con tijeras, títeres del que dirán.

Angustiados por lo que nunca pasa, y mas aun, por cada acción realizada.

Simios ignorantes, imposibilitados, bloqueados y estereotipados.

Deberíamos ser llevados a la jungla, sin cemento, y dejarnos en el olvido de algún creador.

Tenemos mas de lo que queremos, valoramos en nuestra escapa según, ¿Que?

Marcamos con el dedo, damos la espalda. Corremos a escaparnos.

Miramos la paja en el ojo ajeno, estamos ciegos de nuestro propio maizal.

Nos damos pena, nos damos asco. Nos repelemos. Codiciamos lo que no conocemos.

Recordamos queriendo ser mas, las historias de nuestros tatarabuelos. Pero en nuestras bitácoras, relatamos cosas inexistentes y vacías de fundamento.

Nos repelemos. Nos odiamos, nos destruimos. El juego siempre vuelve a comenzar.

Procedemos por amor al odio, pelear es mas fácil que razonar.

Dejar de lado la mente rancia, airear el corazón, sacar a pasar a la razón.

Y por eso, mas que nada, nos maldigo por malditos sujetos hablantes de mierda.

Las palabras invaden mi cuerpo. Y su vez, pasan a formar parte de algo mucho mas grande que yo. Que desconozco, que me vuelve torpe.

Me dominan, me confunden, me marean. Me extinguen la razón.

Son momentos casi inoportunos, los se presentan sin pedir permiso- Haciendo de mi, algo mas. Algo inferior, algo hasta superado.

Quisiera que estuvieras acá, para formar parte de mis lamentos, para compartir mis carcajadas, para otorgarme la seguridad que mi alma necesita para procesar

En cuestiones del andar, el camino marcado, se desdibuja en cada tormenta, mas que pasajera, cotidiana, habitual; todo es un gran charco de lodo, empantanado. Donde nadie mas sabe como avanzar.

El fango en mis rodillas, mis ojos desorbitados recorriendo el mas allá-

Estoy acá, estas allá.  No estamos en ningún lado; somos humo de una gran hoguera de leños añejos. 

Es cuestión de decisión y al momento de efectuar, nos aplasta el peso del gran timón. Quedamos petrificados, moribundos, destrozados. Incapaces.

Son tus manos las que me persiguen, haciendo morisquetas, alardeando de lo que no sos. Haciendo gestos con los dedos, delimitando la dirección. Y mi olfato, no entrenado pero si desarrollado, se encarga siempre de reconocer el error.

Los abismos que se nos presentan, la desconexion. El único factor común, se convierte en nostalgia, para confundir al torpe humano sin corazón.

Ojala supieras lo que es habitar mi mente, y pudieras compartir un rato las melodías de mi razón.

Quisiera que los días no pasen, que el reloj se detuviera, que el ciclo se rompiera, que el sol dejara de brillar, y la tierra de girar, que las horas no fueran siglos, que las decisiones no fueran tan erradas, que el corazón domine la razón, que el holgazán en mi se deje de trabajar en no hacerlo, que mi perra sea feliz, que nadie me recuerde, dejar de formar parte de los pensamientos ajenos, que los míos se detuvieran un minuto acompañados de una taza humeante de café, que todo dejara de dolerme, que las fragancias sean todas florales, que no estemos nunca solos, que solos estemos siempre, que el mundo se olvide de mi,  y yo al mismo tiempo de el, quisiera desfragmentarme y ser algo mas, quisiera conocer eso tan famoso que me cuentan los libros infantiles que es mucho mas grande que nosotros, desearía poder volar, cantar, pintar, tatuar, patinar, cocinar, dibujar, holgazanear, trabajar, proyectar, esperanzarme, divertirme, ahogarme, revivir, soñar, disfrutar, morir, tener poderes mágicos. Pero mas que nada, quisiera que estés acá para contarme una historia dulce en mis noches macabras, y que el sueño domine mi ser como la melancolía, la nostalgia, la tristeza y todos los sentimientos aberrantes que existen en mi mente.

¿Donde estas cuando yo mas te necesito?

Confundida, inarbitraria. Miedo, factor común.